Un ataque a tiros contra el periodista filipino Jay Lavapiez en Roxas City dejó su vehículo dañado, pero el comunicador sobrevivió. La Unidad de Tarea de Seguridad para los Medios condenó el incidente, calificándolo como un ataque a la libertad de prensa. Las autoridades investigan las circunstancias del ataque y la posible motivación detrás del mismo. Se desconoce por el momento si el ataque fue directamente relacionado con el trabajo periodístico de Lavapiez. Este incidente se suma a una creciente preocupación por la seguridad de los periodistas en Filipinas, un país donde la violencia contra los medios es un problema persistente. Organizaciones de defensa de la prensa han instado a una investigación exhaustiva y a la protección de los comunicadores. La Unidad de Tarea de Seguridad para los Medios se ha comprometido a llevar a los responsables ante la justicia.
