Un joven aprendiz de carpintero británico, Tom Lear, construyó una casa móvil de 12.5 metros cuadrados sobre un remolque. Durante tres años, Lear utilizó materiales recuperados para completar este proyecto innovador. Con un presupuesto de aproximadamente seis mil libras esterlinas, la casa representa una solución de vivienda asequible. Esta micro-casa le proporciona independencia y una vida sin deudas. El proyecto de Lear es una demostración de creatividad y conciencia ambiental. Su logro inspira a otros jóvenes a considerar alternativas habitacionales sostenibles y económicas en el Reino Unido.