Un aficionado inglés desapareció mientras viajaba a Estados Unidos para asistir al Mundial. Su desaparición, que duró diez días, motivó la intervención de la Interpol. Tras una intensa búsqueda, el aficionado fue finalmente localizado en un bar. Las circunstancias exactas de su desaparición inicial no fueron detalladas, pero se presume que no hubo actividad delictiva involucrada. El hallazgo ha aliviado la preocupación de sus familiares y autoridades. Se desconoce si continuará con su viaje para disfrutar del torneo.