El Ayuntamiento de Brisbane ha anunciado un plan de inversión de 110 millones de dólares, denominado “Operation Smooth”, destinado a la resurrección de calles en toda la ciudad. La iniciativa busca mejorar la calidad del pavimento y la seguridad vial para los residentes. Los trabajos se llevarán a cabo en diversos suburbios, con el objetivo de modernizar la infraestructura vial existente. Los detalles específicos sobre qué áreas se beneficiarán directamente con las mejoras ya han sido publicados. El programa se centra en la aplicación de nuevas capas de asfalto para prolongar la vida útil de las carreteras. Se espera que “Operation Smooth” reduzca las molestias causadas por baches y otros daños en el pavimento. Los ciudadanos pueden consultar si su zona está incluida en el plan a través de los canales de información del ayuntamiento.