A diez años del Brexit, el Primer Ministro británico, Andy Burnham, ha expresado su opinión sobre las consecuencias de la salida del Reino Unido de la Unión Europea. Burnham, quien se opuso al Brexit en 2016, afirmó que la decisión ha resultado en más perjuicios que beneficios para el Reino Unido. Sus declaraciones sugieren un posible cambio de rumbo en la política británica con respecto a su relación con la Unión Europea. Esta posición abre la puerta a la discusión sobre un posible retorno al bloque europeo en el futuro. El Primer Ministro Burnham no ha detallado un plan específico, pero su valoración negativa del Brexit indica un replanteamiento de la estrategia actual. Esta declaración es significativa dada su posición de liderazgo en el Reino Unido, generando debate sobre el futuro de la relación entre el Reino Unido y la Unión Europea.