El sospechoso de 22 años, acusado del asesinato de una pareja en Bremen, ha mejorado de sus heridas y ya no se encuentra en peligro de muerte. A pesar de su estabilización, permanece hospitalizado y no puede ser dado de alta. Las autoridades judiciales han determinado que debe ser puesto bajo custodia preventiva. Debido a su estado de salud, se espera que un juez de instrucción se desplace al hospital para llevar a cabo los trámites necesarios. La investigación sobre el doble homicidio continúa en curso. La policía no ha revelado detalles adicionales sobre las circunstancias del crimen ni sobre el estado mental del sospechoso. Se espera que la declaración del acusado se tome tan pronto como su condición médica lo permita.