El Supremo Tribunal Federal de Brasil condenó al exdiputado Eduardo Bolsonaro a cuatro años de prisión por coacciones. La decisión unánime lo encuentra culpable de intentar influir en investigaciones en Estados Unidos a través de gestiones indebidas. Además de la pena de cárcel, el tribunal impuso una inhabilitación política de ocho años, impidiéndole ocupar cargos públicos durante ese período. La condena se centra en sus acciones para presionar a autoridades estadounidenses en relación con investigaciones en curso. Este fallo representa un revés significativo para el hijo del expresidente Jair Bolsonaro y su círculo cercano. La sentencia es susceptible de apelación, según fuentes judiciales. El caso ha generado gran atención mediática en Brasil y en el extranjero.
