Una mujer de 38 años, Amanda Maria Souza de Oliveira, ha sido acusada en Brasil de fraude y falsificación de identidad. Durante 16 meses, la mujer convenció a una pareja de Joinville de que era una niña de 12 años víctima de abusos. Esta falsedad le permitió vivir en su hogar y depender económicamente de ellos. Las autoridades brasileñas presentaron cargos formales contra Oliveira tras descubrirse el engaño. La pareja afectada colaboró con la investigación para esclarecer los hechos. El caso ha generado gran conmoción en Brasil debido a la duración y sofisticación del fraude. Se desconoce el móvil exacto que impulsó a la mujer a llevar a cabo esta estafa.