El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, realizó comentarios humorísticos sobre el desempeño decepcionante de la selección brasileña en el Mundial. Ante preguntas de la prensa sobre el rendimiento del equipo, Lula sugirió, en tono de broma, la posibilidad de incorporar al capitán argentino Lionel Messi a la plantilla brasileña. El presidente expresó su deseo de haber podido contar con Messi para reforzar a Brasil. Esta declaración se produjo en un contexto de críticas hacia el equipo nacional tras su inicio en el torneo. Lula no especificó si esta idea era seria, pero sus palabras reflejan la frustración y el deseo de ver a Brasil competir a un nivel más alto. La situación ha generado debate entre los aficionados y medios de comunicación.