Brasil venció a Haití con un marcador de 3-0 en un partido que, si bien resultó en victoria, no disipó todas las interrogantes sobre el rendimiento del equipo. A pesar del resultado favorable, el desempeño de Brasil no convenció plenamente a los analistas y aficionados. El encuentro sirvió para que Brasil acumulara puntos y ganara confianza, pero dejó en evidencia áreas de mejora. La selección brasileña deberá fortalecer su juego si aspira a ser contendiente en torneos de mayor exigencia. El partido contra Haití fue una oportunidad para experimentar y evaluar diferentes estrategias. La victoria, aunque importante, no responde a todas las preguntas sobre el nivel actual del equipo brasileño. Se espera que en próximos encuentros Brasil demuestre una mayor solidez y consistencia en su juego.
