El formato actual del torneo establecía que el campeón del Grupo C se enfrentaría al subcampeón del Grupo F en los octavos de final. Según esta estructura, Brasil se medirá a Japón en la siguiente fase de la competición. Este enfrentamiento se produce tras la conclusión de la fase de grupos. Los detalles específicos sobre el desempeño de Brasil y Japón que llevaron a este cruce aún no se han detallado en la información proporcionada. Se espera que el partido sea un desafío competitivo para ambos equipos. La confirmación de este encuentro marca un hito importante en el desarrollo del torneo. Los aficionados anticipan un partido emocionante entre estas dos selecciones.