El debut de Brasil en el Mundial 2026 no cumplió con las expectativas, al empatar 1-1 contra Marruecos. El centrocampista Casemiro, figura clave del Manchester United y esperado para controlar el mediocampo brasileño, fue objeto de fuertes críticas por su bajo rendimiento. Su desempeño fue tan discreto que fue sustituido al finalizar el primer tiempo. El empate generó decepción entre los aficionados y la prensa deportiva. La actuación de Casemiro se convirtió en el foco principal de análisis y debate tras el partido. Este resultado plantea interrogantes sobre el rendimiento del equipo brasileño en el torneo. Se espera una reacción del equipo en los próximos encuentros.