Brasil inició su camino en la Copa del Mundo con un empate 1-1 frente a Marruecos. El equipo sudamericano, presionado por conquistar su primer título desde 2002, mostró dificultades en el juego inicial. Vinícius Júnior logró anotar el gol brasileño al minuto 32, pero la escuadra africana logró imponerse en diversos tramos del encuentro. El desempeño de la selección pentacampeona estuvo lejos de su habitual despliegue ofensivo. Marruecos sorprendió al dominar la posesión y generar peligro constante en el área rival. Este resultado deja dudas sobre el estado actual del equipo dirigido por la presión histórica. Finalmente, ambos conjuntos cerraron el partido repartiéndose los puntos en un debut inesperado.