Un sospechoso murió después de tomar como rehenes a trece niños en un jardín de infancia en Brasil, mientras amenazaba con prenderles fuego. El individuo roció líquido inflamable en una habitación donde se encontraban los menores y portaba un encendedor durante la confrontación. Las autoridades policiales brasileñas intentaron negociar con el secuestrador para liberar a los niños de manera segura. Reportes indican que los menores también sufrieron agresiones físicas. La intervención policial culminó con la muerte del sospechoso, aunque las circunstancias exactas aún se investigan. El incidente ha generado conmoción y preocupación en la comunidad local de Brasil. Se está brindando asistencia psicológica a los niños afectados por esta traumática experiencia.