Aficionados brasileños intentaron influir en el resultado de los partidos del Mundial vistiendo con camisetas la estatua de Rocky Balboa en Filadelfia. Esta acción responde a una superstición popular que asocia la práctica con la mala suerte deportiva para los equipos que lo hacen. La leyenda sugiere que vestir a Rocky con la camiseta de un equipo atrae resultados negativos. Los hinchas brasileños buscan, con este ritual, romper la racha favorable que Argentina ha mantenido en el torneo. El gesto fue documentado en video y rápidamente se viralizó en redes sociales. Se desconoce si la "maldición" de Rocky tendrá efecto en el desempeño de la selección brasileña.
