Brasil empató 1-1 contra Marruecos en su partido inaugural del Mundial, extendiendo una impresionante racha histórica. Con este resultado, la selección brasileña acumula 21 Mundiales consecutivos sin perder en su debut. La última derrota en un partido inaugural data de 1934, cuando perdió 3-1 contra España en Italia. Esta marca de 92 años sin derrotas en el primer partido de la Copa del Mundo consolida a Brasil como una potencia futbolística. El empate ante Marruecos, aunque no fue una victoria, preserva la invicta y subraya la consistencia del equipo a lo largo de décadas. El partido se disputó en el contexto del Mundial actual, donde Brasil busca su sexto título. Este logro histórico destaca la tradición y el peso de Brasil en el fútbol mundial.
