Brasil se clasificó para los cuartos de final tras vencer a Japón en un partido reñido. La selección japonesa sorprendió en la primera mitad con un gol de Kaishu Sano al minuto 29. Sin embargo, Brasil reaccionó en la segunda mitad, empatando el partido con un gol de Casemiro al minuto 56. El encuentro se encaminó a la prórroga, pero Gabriel Martinelli selló la victoria con un gol en el minuto 95, asegurando el pase de Brasil a la siguiente fase. El partido evidenció dificultades iniciales para la selección brasileña, que logró remontar el marcador. La victoria se concretó en los últimos instantes del encuentro, evitando así una posible eliminación temprana.
