Brasil expresa pesimismo sobre las negociaciones comerciales con Estados Unidos y anticipa la imposición de un arancel del 25%. La preocupación radica en la falta de señales concretas por parte de Washington sobre áreas de posible negociación. Según fuentes brasileñas, las conversaciones no muestran un progreso significativo ni un camino claro hacia un acuerdo. Estados Unidos aún no ha especificado qué concesiones estaría dispuesto a considerar. Esta situación lleva a Brasil a prepararse para el impacto económico del arancel. El gobierno brasileño continúa buscando diálogo, pero reconoce la dificultad de evitar las tarifas. La falta de claridad estadounidense complica las perspectivas de una resolución favorable para Brasil.
