El Banco Central de Brasil redujo nuevamente su tasa de interés de referencia, Selic, hasta el 14,25%. Esta decisión, tomada bajo la dirección de Gabriel Galípolo, refleja una creciente confianza en la moderación de la inflación en el país. Se trata del segundo recorte consecutivo de tasas, indicando un cambio en la política monetaria. Analistas sugieren que esta medida busca estimular la economía brasileña, que ha mostrado signos de desaceleración. El banco central ha señalado que continuará monitoreando la evolución de la inflación y ajustando su política en consecuencia. La reducción de tasas podría impactar positivamente en el crédito y la inversión. Se espera que el mercado reaccione con cautela ante esta nueva fase de la política monetaria brasileña.
