Royce Soh, un niño de 12 años, se ha convertido en una sensación viral en redes sociales gracias a su inesperada promoción del puesto de *mee hoon kueh* (fideos hechos a mano) de su familia. Inicialmente, Royce aceptó ayudar a cambio de dinero para comprar cartas de Pokémon. Su entusiasmo y carisma al promocionar el negocio familiar captaron rápidamente la atención de los usuarios de internet. El puesto, ubicado en Singapur, ha experimentado un aumento significativo en la afluencia de clientes debido a la popularidad del joven. La historia destaca cómo una simple motivación personal puede generar un impacto positivo en un negocio familiar. Royce, sin buscarlo, se ha convertido en el principal atractivo del puesto de fideos de su madre. El caso demuestra el poder de las redes sociales para impulsar negocios locales.
