Un niño de 12 años en Jönköping, Suecia, realizó compras dentro de un videojuego por un valor aproximado de 23.000 coronas suecas (casi 2.000 euros) utilizando la tarjeta de crédito de su madre sin su conocimiento. El menor efectuó estas transacciones para adquirir bienes virtuales dentro del juego. La familia ha solicitado la anulación de los cargos realizados con la tarjeta. El incidente destaca la importancia de supervisar el acceso de los menores a métodos de pago en línea. Las autoridades competentes aún no se han pronunciado sobre el caso. Se investigan las políticas de seguridad del juego y la responsabilidad de la plataforma. La familia espera recuperar el dinero gastado fraudulentamente.