Boy George, el reconocido cantante británico, defendió su uso de inteligencia artificial en la producción de una canción en apoyo a Israel. Argumentó que los músicos humanos "habrían estorbado" su proceso creativo, especialmente en la creación de un tributo al festival Nova. Insiste en que la letra y la melodía de la canción son completamente suyas, a pesar de las controversias y la posterior eliminación de la canción de una plataforma musical. El artista ha respondido a la resistencia de algunos miembros de su banda, incluso amenazando con despedirlos si no aceptan su enfoque. La controversia se centra en la ética del uso de la IA en la música y la naturaleza de la colaboración artística. George se mantiene firme en su decisión, justificándola como necesaria para llevar a cabo su visión. Este incidente ha generado un debate sobre el papel de la tecnología en la creación musical y las implicaciones artísticas y laborales del uso de la IA.