El piloto de Fórmula 1, Valtteri Bottas, ha revelado públicamente su batalla contra una obsesión por el peso y un trastorno alimenticio. Bottas se sometió a una dieta extremadamente restrictiva, consumiendo únicamente brócoli y coliflor al vapor, buscando alcanzar un peso ideal para mejorar su rendimiento en las carreras. Esta obsesión llegó a un punto crítico, provocando pensamientos sobre la muerte antes de buscar ayuda profesional. El piloto reconoce que la presión por mantener un peso ligero, común en deportes como la gimnasia, también existe en la Fórmula 1. Su experiencia subraya la importancia de la salud mental en el deporte de alto rendimiento, incluso en disciplinas que no se asocian tradicionalmente con problemas de imagen corporal. Bottas espera que su historia inspire a otros a buscar ayuda y priorizar su bienestar.