Un salón de peluquería marroquí en Brookline, Massachusetts, se ha convertido en un punto de encuentro para la comunidad marroquí y sus seguidores durante el Mundial. Ubicado a las afueras de Boston, el negocio, operado por un barbero marroquí y sus empleados, exhibe una fuerte muestra de apoyo a la selección nacional. El salón se prepara para recibir a aficionados durante el partido de Marruecos contra Escocia el 19 de junio. El ambiente refleja el optimismo de la diáspora, que confía en que Marruecos pueda ganar la Copa del Mundo. El local se ha transformado en una vitrina de la cultura marroquí, atrayendo la atención en una zona residencial de alto nivel. Este apoyo demuestra la importancia de la comunidad marroquí en el extranjero y su conexión con su país de origen.
