El equipo nacional de fútbol de Bosnia y Herzegovina, conocido como “Dragones”, se ha convertido en un modelo a seguir para los jóvenes del país. Psicólogos y sociólogos señalan que la combatividad, el coraje y el orgullo patriótico demostrados por los jugadores están inspirando a una nueva generación. El éxito del equipo en competiciones internacionales, vistiendo los colores azul y amarillo, ha fortalecido la identidad nacional y generado un gran apoyo popular en todo el territorio. La actuación del equipo en escenarios deportivos de gran envergadura ha sido clave para este fenómeno. Este apoyo se manifiesta en una fuerte identificación con el equipo y sus valores. El éxito deportivo se percibe como un motivo de orgullo y un factor de cohesión social.