Un pueblo cerca de Bihać, Bosnia, llamado Očijevo, lleva casi treinta años sin suministro eléctrico, lo que dificulta el retorno de sus habitantes. A pesar del deseo de al menos veinte hogares de regresar a su tierra natal, la falta de electricidad representa un obstáculo insuperable. Actualmente, solo viven permanentemente en el pueblo alrededor de veinte familias. La situación se hizo evidente durante una reunión tradicional local, Ilindan, donde los residentes expresaron su frustración. La ausencia de electricidad impide el desarrollo y la normalización de la vida en Očijevo. Se espera que las autoridades tomen medidas para resolver este problema que afecta directamente la calidad de vida de los residentes y su posible regreso al pueblo. Esta carencia básica limita las oportunidades y perpetúa el abandono de esta comunidad rural.