El alcalde de Banja Luka, Draško Stanivuković, ha impulsado un debate en Bosnia y Herzegovina sobre la posible reintroducción de un servicio obligatorio, ya sea militar o social. A pesar de que el servicio militar ya no es obligatorio en el país, Stanivuković ha propuesto la idea, paradójicamente sin haber completado él mismo ningún tipo de formación militar o civil. La iniciativa ha generado discusión sobre las posibles ventajas y desventajas de un sistema de este tipo para la sociedad bosnia. Se argumenta que podría fomentar la disciplina, el patriotismo y la cohesión social, pero también se plantean preocupaciones sobre el costo económico y las libertades individuales. La propuesta busca explorar alternativas para involucrar a los jóvenes en el servicio a la comunidad. El debate continúa abierto y se espera que genere una discusión más amplia a nivel nacional.