Miles de aficionados bosnios tiñeron de azul la ciudad de Toronto durante la marcha previa al partido inaugural de la Copa Mundial en Canadá. La manifestación se caracterizó por cánticos en apoyo a Palestina, generando una división entre los seguidores que sintieron afinidad con ambas causas representadas en el campo. El evento reflejó las complejas identidades y lealtades de la diáspora bosnia en Canadá. La presencia de banderas palestinas y cánticos pro-Palestina destacaron durante la movilización. Las autoridades canadienses mantuvieron un fuerte dispositivo de seguridad durante la concentración. El partido inaugural enfrentó a Canadá contra otro equipo con una significativa comunidad de aficionados bosnios, exacerbando la división de apoyos. La manifestación pacífica atrajo la atención de los medios locales e internacionales.