Tras el empate del equipo nacional de Bosnia y Herzegovina contra Canadá, se han generado diversas reacciones entre los aficionados. Las críticas se han centrado en el mediocampista, apodado "Iniesta bosnio" por llevar el dorsal número 6, a pesar de su apodo. Los seguidores han expresado su decepción con su desempeño durante el partido, utilizando comentarios sarcásticos y despectivos en redes sociales. Aunque no se especifican detalles concretos sobre su juego, la reacción general indica una insatisfacción significativa con su contribución al equipo. El empate ha provocado un debate entre los aficionados sobre la actuación individual de los jugadores y las expectativas depositadas en la estrella del mediocampo. La situación refleja la presión y el escrutinio al que están sometidos los jugadores de la selección nacional.