La organización UDIK ha calificado la masacre de Bikavac como uno de los crímenes más atroces cometidos contra la población bosnia durante la guerra. Los hechos ocurrieron en junio, marcando el aniversario de los "hogueras vivas" en Višegrad, donde civiles, principalmente mujeres y niños, fueron quemados vivos en diferentes ubicaciones. El 14 de junio, alrededor de setenta civiles bosnios, en su mayoría provenientes de la aldea de Koritnik, fueron incinerados en Bikavac. Este evento, junto con los ocurridos en la calle Pionirska, son recordados como ejemplos de extrema brutalidad. UDIK subraya la importancia de recordar estas tragedias para evitar la repetición de tales atrocidades. La organización continúa documentando y denunciando crímenes de guerra en la región. El aniversario de estos eventos se conmemora este año, manteniendo viva la memoria de las víctimas.