El Consejo de Dirección del Consejo de Implementación de la Paz no logró, una vez más, llegar a un acuerdo sobre el nombramiento del nuevo Alto Representante para Bosnia y Herzegovina. Como resultado, Louis J. Crishock continuará ejerciendo como Alto Representante en funciones hasta nuevo aviso. Se espera un nuevo intento de acuerdo la próxima semana, según fuentes de la OHR. Esta demora refleja una discordancia entre Washington y Bruselas con respecto a la persona idónea para ocupar el cargo. La falta de consenso obstaculiza el proceso de implementación de los acuerdos de paz en el país. El estancamiento subraya las tensiones geopolíticas en juego y la dificultad de coordinar las estrategias internacionales en los Balcanes Occidentales. La situación plantea interrogantes sobre el futuro de la supervisión internacional en Bosnia y Herzegovina.