Las elecciones parlamentarias en Bosnia y Hercegovina han exacerbado las divisiones entre los diferentes grupos étnicos del país de los Balcanes Occidentales. La incertidumbre postelectoral está minando la confianza en las instituciones comunes, entre ellas la televisión pública BHRT. Esta cadena, que debería servir a todos los ciudadanos, se ve afectada por profundas divisiones internas. Recientemente, los empleados de la estación recibieron sus salarios con varios meses de retraso. La financiación de la televisión sigue sin resolverse, al igual que las disputas sobre el funcionamiento del Estado común y su futuro. La situación refleja las tensiones subyacentes y la fragilidad de las instituciones en Bosnia y Hercegovina.