El estado de Borno ha llevado a cabo la reintegración de un grupo de personas anteriormente vinculadas a la insurgencia. En total, el proceso incluyó a 720 terroristas arrepentidos, 992 cónyuges y 2,050 niños. Todos los combatientes implicados realizaron un juramento sobre el Sagrado Corán como parte de su proceso de rehabilitación. Estos individuos formaban parte del noveno grupo de clientes considerados de bajo riesgo y con faltas menores. El objetivo principal de la medida es permitir que estas personas se reúnan con sus respectivas comunidades en todo el estado. Esta acción busca fomentar la paz y la estabilidad regional mediante la reintegración social. El proceso fue documentado y difundido a través de reportes periodísticos locales.