Los alcaldes de las ciudades fronterizas están aumentando la presión sobre el ministro de transporte, Vincent Karremans, para que inicie conversaciones con su homólogo alemán. Esta petición surge tras varios accidentes recientes en la frontera. Los mandatarios locales argumentan que los controles fronterizos actuales son ineficaces y contribuyen a la congestión del tráfico, impactando negativamente la seguridad vial. Buscan una solución que permita una circulación más fluida y segura entre ambos países. Enfatizan la necesidad de una mayor cooperación transfronteriza para abordar los problemas de tráfico y mejorar la coordinación en situaciones de emergencia. Los alcaldes esperan que las conversaciones resulten en un plan integral para eliminar o modificar los controles sin comprometer la seguridad.