Tras una intervención de los servicios de seguridad en el domicilio de Karol Nawrocki, Robert Bąkiewicz, líder del movimiento Defensa de la Frontera, criticó la actuación del Servicio de Protección del Estado (SOP). Bąkiewicz anunció que su organización desplegará patrullas para proteger al Presidente cerca de la residencia de Belweder. La Cancillería Presidencial, en respuesta a preguntas de la prensa, negó haber solicitado dicha protección. Asimismo, la Cancillería elogió el profesionalismo de los agentes del SOP. El incidente ha generado debate sobre la seguridad presidencial y el papel de grupos civiles en la protección de figuras públicas. La declaración de Bąkiewicz sugiere una desconfianza hacia las fuerzas de seguridad estatales.