Un incendio forestal se propaga rápidamente en la región de Gironda, suroeste de Francia, obligando a la evacuación de tres suburbios y el aeropuerto de Burdeos. Alrededor de 70.000 residentes han recibido órdenes de evacuación ante el avance de las llamas. La preocupación aumenta debido a la presencia de una antigua fábrica de pólvora, ahora utilizada para combustible de robótica y cohetes, considerada una zona de alto riesgo. El fuego amenaza también prestigiosas regiones vinícolas francesas, poniendo en peligro cosechas y medios de vida. El gobierno francés ha convocado una reunión de crisis y desplegado al ejército para apoyar a los bomberos. En total, Francia enfrenta actualmente 32 incendios forestales activos en diferentes partes del país.