El candidato de extrema derecha, hijo del expresidente Jair Bolsonaro (2019-2022) de Brasil, lidera la primera vuelta de las elecciones presidenciales. Obtuvo el 47% de los votos el domingo, superando al actual jefe de Estado, Luiz Inácio Lula da Silva, quien busca un cuarto mandato. Lula da Silva recibió el 45% de los votos, indicando un fuerte descontento electoral. Este resultado representa un avance significativo para el bolsonarismo en Brasil. La votación sugiere una polarización continua en el país sudamericano. Se espera una segunda vuelta decisiva entre ambos candidatos para definir el próximo presidente de Brasil. El resultado refleja el precio político que Lula está pagando por el descontento de parte del electorado brasileño.