El Tribunal Supremo de Brasil ha condenado a Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente, a cuatro años y dos meses de prisión. La sentencia responde a sus intentos de influir en el proceso judicial contra su padre mediante presiones al gobierno de Donald Trump. Según la fiscalía, Bolsonaro cabildeó para que Estados Unidos impusiera sanciones a jueces brasileños y aranceles a productos nacionales. Como resultado, Trump implementó aranceles del 50% y revocó la visa del juez Alexandre de Moraes. La jueza Cármen Lúcia afirmó que el objetivo de Eduardo era obstruir la justicia y evitar que el caso llegara a juicio. Debido a esta condena, el político quedará inhabilitado para ejercer cargos públicos durante ocho años. Por su parte, Eduardo Bolsonaro califica la sentencia como una persecución política para excluirlo de las elecciones presidenciales de octubre.