El Tribunal Supremo de Brasil condenó en ausencia a Eduardo Bolsonaro a cuatro años y dos meses de prisión. La sentencia se debe a sus intentos de presionar por la imposición de sanciones estadounidenses contra Brasil durante el juicio sobre el intento de golpe de Estado protagonizado por su padre, el expresidente Jair Bolsonaro. Según la fiscalía, Bolsonaro hijo incurrió en amenazas contra las autoridades judiciales al buscar estas sanciones con el objetivo de influir en el resultado del proceso legal en favor de su padre. La condena se basa en la acusación de obstrucción a la justicia y abuso de poder. La defensa de Eduardo Bolsonaro aún no ha emitido una declaración oficial sobre la sentencia. Este fallo representa un nuevo capítulo en las investigaciones sobre los actos ocurridos durante y después de las elecciones presidenciales de 2022 en Brasil. La condena podría tener implicaciones políticas significativas para la familia Bolsonaro.
