El presidente boliviano, Rodrigo Paz, declaró el estado de emergencia a nivel nacional el sábado, en respuesta a una prolongada crisis de bloqueos de carreteras que afecta al país. La medida busca garantizar el suministro de bienes esenciales y restablecer el orden en las vías de comunicación. Los bloqueos, protagonizados por diversos grupos sociales, han interrumpido el transporte de alimentos, combustible y otros productos básicos, generando preocupación por la escasez y el impacto económico. El gobierno argumenta que la emergencia es necesaria para proteger la economía y la seguridad ciudadana. La declaración permite al ejecutivo tomar medidas extraordinarias, incluyendo la movilización de fuerzas de seguridad para despejar las carreteras. Organizaciones sociales han criticado la medida, considerándola una represión a las protestas legítimas. Se espera que la situación genere tensiones políticas y sociales en las próximas semanas.
