El gobierno boliviano anunció su intención de recuperar el control de la región de Chapare, bastión del expresidente Evo Morales. La declaración se realizó durante un acto conmemorativo de la policía nacional, donde se enfatizó la recuperación de territorios. Morales respondió advirtiendo sobre posibles conflictos en caso de intervención gubernamental, asegurando una organización sólida de sus seguidores en la zona. La región de Chapare ha sido históricamente un área de fuerte apoyo al Movimiento al Socialismo (MAS), partido fundado por Morales. Esta decisión gubernamental podría generar tensiones políticas y sociales en el país. El gobierno no ha especificado aún los detalles de la operación para retomar el control de la zona. La situación plantea interrogantes sobre la estabilidad política en Bolivia.