El presidente boliviano, Rodrigo Paz, decretó el estado de excepción a nivel nacional este sábado, en respuesta a más de 50 días de bloqueos y protestas. Las movilizaciones fueron lideradas por la Central Obrera Boliviana (COB), cocaleros afines al expresidente Evo Morales y el movimiento Túpac Katari. La medida busca liberar las rutas del país, argumentando que la población no puede seguir siendo "rehén" de las protestas. El estado de excepción implica restricciones a la libertad de tránsito y reunión, y otorga mayores facultades a las fuerzas de seguridad. El gobierno busca restablecer la normalidad económica y social, afectada por los bloqueos. Organizaciones sociales han criticado la decisión presidencial, calificándola de autoritaria y represiva. Se espera que la medida genere tensiones políticas y sociales en el país.
