El gobierno de Bolivia declaró el estado de emergencia para despejar bloqueos de carreteras y restablecer el orden público en varias regiones. La medida, anunciada este miércoles, busca garantizar el suministro de alimentos y combustible, afectados por las protestas. Los bloqueos fueron levantados por grupos afines a Evo Morales, en rechazo a los resultados electorales de 2019 y exigiendo la renuncia del actual gobierno. La declaración de emergencia permite a las fuerzas de seguridad actuar con mayor contundencia para disolver las protestas y garantizar la libre circulación. Organizaciones sociales han criticado la medida, considerándola una represión a la protesta social. El gobierno boliviano justifica la decisión como necesaria para evitar el colapso económico y social del país.
