Recientes ataques de Boko Haram en Camerún han dejado al menos 12 muertos en dos aldeas de las regiones de Logone-et-Chari y Mayo-Tsanaga. Los incidentes, ocurridos en un corto período de tiempo, revelan una persistente amenaza por parte del grupo extremista. La falta de cobertura mediática y la aparente indiferencia internacional ante estas tragedias son motivo de preocupación. Los ataques se dirigen contra poblaciones civiles vulnerables, exacerbando la inseguridad en la zona fronteriza. Residentes locales denuncian la escasez de recursos y la falta de protección por parte de las autoridades. Esta repetición de violencia exige una mayor atención y una respuesta más efectiva para proteger a la población y prevenir futuras pérdidas de vidas.