La Administración Federal de Aviación de EE. UU. (FAA) ha certificado finalmente el Boeing 737 MAX 7, un hito crucial para el fabricante estadounidense. Esta aprobación, largamente esperada, permite a Boeing vender la versión más pequeña de su avión más vendido después de años de retrasos. La certificación marca un paso adelante en la recuperación de la reputación de Boeing tras los problemas de seguridad que llevaron a la inmovilización mundial de la serie MAX. Se espera que la aprobación impulse las entregas y los ingresos de la compañía. La FAA revisó exhaustivamente los sistemas de seguridad del avión antes de otorgar la certificación. Este evento representa una victoria significativa para Boeing y la industria aeronáutica.