Una trabajadora de una fábrica de aviones en Innviertel, Austria, descubrió un paquete con restos humanos destinado erróneamente a sus instalaciones. La empleada notificó inmediatamente a sus superiores tras identificar el contenido inusual del envío. Las autoridades investigan cómo los restos llegaron a Austria en lugar de su destino original: un laboratorio en Alemania. Se desconoce por el momento el origen de los restos y las circunstancias de su envío inicial. La empresa colabora con las autoridades en la investigación para esclarecer el incidente. El envío accidental ha generado consternación y una investigación exhaustiva para evitar futuros errores. Se espera que las autoridades alemanas se involucren en la investigación para determinar el origen de los restos y el motivo del envío.