La comunicación no verbal, a través del lenguaje corporal, precede y a menudo supera el impacto de las palabras. La postura, los gestos, la respiración y la expresión corporal transmiten mensajes cruciales a quienes nos observan. Un lenguaje corporal que denota nerviosismo puede socavar la credibilidad de las ideas, sin importar su calidad. La autora, Ruth Oji, destaca la importancia de la conexión entre el cuerpo y la confianza en uno mismo. Dominar el lenguaje corporal es, por tanto, fundamental para proyectar seguridad y persuasión. El artículo explora cómo alinear la comunicación física con la intención, mejorando así la efectividad personal y profesional. La publicación original aparece en Vanguard News.