BMW ha revisado a la baja sus proyecciones de rentabilidad para la producción automotriz, situándola entre el 1% y el 3%, considerablemente menor al 6% estimado previamente. Esta decisión se produce tras el impacto negativo de la desaceleración económica en China sobre las perspectivas de la compañía. La empresa alemana se prepara para implementar nuevos recortes de costes para mitigar los efectos de esta situación. La caída de la demanda en el mercado chino, un mercado clave para BMW, ha sido un factor determinante en esta revisión. La compañía no ha especificado aún los detalles de los nuevos recortes, pero se espera que afecten diversas áreas de la producción y administración. Esta medida refleja la creciente preocupación en la industria automotriz por la inestabilidad económica global y la dependencia de mercados específicos.
