Creyentes de todo el país convergen en la Montaña del Sorte, ubicada en Yaracuy, para participar en el culto a María Lionza. Este evento atrae a personas buscando presenciar los rituales centrales de la fe nacional. Los fieles aspiran a observar el momento en que entidades espirituales habitan temporalmente los cuerpos de individuos. Se cree que estas entidades, a través de sus anfitriones humanos, poseen la capacidad de curar y ofrecer guía espiritual. La presencia de “luces espirituales” durante la posesión es un elemento clave del ritual. La devoción a María Lionza continúa siendo una poderosa expresión de fe en Venezuela.