La proporción de donantes de sangre activos en Suecia disminuyó el año pasado, alcanzando solo el 2,7 por ciento de la población adulta. Esta cifra representa una baja considerable y genera preocupación entre las autoridades sanitarias del país. La disminución en el número de donantes podría afectar la disponibilidad de sangre para transfusiones y tratamientos médicos esenciales. Las razones detrás de esta tendencia no se especifican en el informe, pero se están investigando posibles factores contribuyentes. Las autoridades instan a la población a considerar la donación de sangre como un acto cívico importante para garantizar el suministro adecuado. Se espera que se lancen campañas de concienciación para revertir esta situación y aumentar el número de donantes. La escasez potencial de sangre podría tener consecuencias graves para el sistema de salud sueco.
